Los consejos de administración y los altos ejecutivos comprenden que la tecnología es un componente crucial del ADN de sus organizaciones, para garantizar su éxito en el futuro. La IA generativa es capaz de crear contenido nuevo y es lo que la mayoría de los consumidores piensan cuando oyen hablar de IA. Esto puede ser muy valioso en el sector de la gestión de activos.
Es una escena familiar que se repite todos los días en las empresas: un empleado recibe un correo electrónico que parece provenir de un colega de confianza y sigue las instrucciones sin pensarlo dos veces.
En un mundo donde el avance de la corrupción tiene un impacto cada vez más grave en las organizaciones, la situación resulta alarmante. Según la ONU, “la corrupción se lleva más del 5% del PIB mundial. De los aproximadamente 13 billones de dólares de gasto público global, hasta el 25% se pierde a causa de la corrupción”.
El lugar de trabajo ha experimentado una transformación drástica en los últimos años, impulsada por las prioridades cambiantes de los empleados y una fuerza laboral cada vez más diversa.